miércoles, 24 de marzo de 2010

Reflexión

¿Qué dices que es la vida? Es un viaje, estamos de paso y hay que aprovecharlo. No nos damos cuenta y pensamos que vamos a “estar” siempre, ni siquiera te lo planteas, pero no es así.

La vida es difícil y complicada, para unos más que para otros. Me refiero a las personas que viven, o sobreviven, en la pobreza, hambre, enfermedades, desgracias, en países llamados tercermundistas. Pero centrándonos en nuestra sociedad, en una sociedad xxxxx los problemas son otros; principalmente de convivencia.

Somos agresivos, mal hablados, bruscos, tacaños, envidiosos, violentos… Nunca llegamos a conocer al que tenemos al lado. Pienso que no existen valores, se han ido perdiendo en este mundo de prisas y consumo desorbitado.

Cada vez me convenzo más de que estamos solos, con nuestra persona, con nuestra mente. Las personas que me han llenado en algún momento de mi vida, han acabado fallándome. No porque se hayan portado mal conmigo o porque hayan hecho algo malo, sino porque de alguna forma me han decepcionado. Y creo que es porque no las conocía bien del todo, no había llegado al fondo de su ser.

Esto me produce mucha pena, porque pensaba que había encontrado las piezas de mi “puzzle”, pero no encajan del todo.

Y cuando pienso en mi mundo me doy cuenta de que no es nada, de que es insignificante comparado con el resto del MUNDO. Una vida más, un ser más, entre los casi siete mil millones que habitan este planeta. Partes de tu casa, después está tu familia, amigos, compañeros, vecinos, barrio, ciudad, tu país, los países vecinos y así te extiendes hasta el resto de continentes y piensas: no soy nadie.