Una pareja de amigos ha decidido separar sus vidas. Difícil decisión.
Hace unos momentos se lo han comunicado a sus hijos, niños de 7 y 9 años. Durísimo.
Pienso en ellos, en cada uno de ellos, de los 4 y deben estar pasándolo muy, muy mal.
Qué situación más dolorosa. Me está doliendo a mí también.
Pienso en la noche que van a pasar. Y mañana cuando se levanten.
Nunca había vivido de cerca una situación así; qué difícil es. Me duele el estómago.
Esto ocurre siempre por algún motivo de peso y se hace para mejorar. Pero hay que pasar el trago y debe ser muy amargo.
No sé qué más decir.
Sigo pensando en ellos.
