Una vez más, un año más, la Navidad. Cada vez son menos emotivas, entrañables, se pierden las costumbres, ... y todo es culpa nuestra.
Consumo, estrés, comidas, cines, feria, compras, circo, familia, todo esto lo tienes que hacer en estas fiestas, es preciso, y si no, parece que no es Navidad.
Hay que buscar el regalo original, imposible, siempre te falta alguno en el último momento, nunca te parecen bastantes, y compras, y gastas, y te agobias... y aún así, al final, te queda un mal sabor de boca porque ves que no se valora nada, no se aprecia nada.
Es triste. Y así me encuentro yo, triste y desmotivada, decepcionada.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario